La actividad física adquiere una gran importancia desde la adolescencia, momento clave para el desarrollo social con los demás. Ésta contribuye a la mejora de las condiciones psíquicas, las habilidades sociales y las capacidades motoras.
La rehabilitación como intervención inclusiva, representa una herramienta de cohesión social, en el que el sentimiento de pertenencia a un grupo, la ayuda mutua entre iguales y el trabajo en equipo de este, permiten una vía de participación social y la generación de comunidad.
Este proyecto, a su vez, pretende contribuir de manera preventiva a los efectos del sedentarismo y las situaciones de dependencia a la que muchas personas con discapacidad se ven abocadas por carencia de movilidad. Es decir, que el proyecto de rehabilitación comporta una reducción de gastos asistenciales y sanitarios


